- Preguntas frecuentes
Si algo te está generando malestar de forma recurrente, interfiere en tu día a día o sientes que por tu cuenta no consigues afrontarlo, puede ser un buen momento para pedir ayuda. No necesitas esperar a que el problema se vuelva grave y te lleve al límite. Abordar un problema psicológico en sus inicios puede evitar un tratamiento más complicado.
No existe una duración fija, ya que cada persona presenta una historia, unos problemas y unos objetivos diferentes. La duración del tratamiento dependerá de factores como el grado de interferencia en tu vida, el tiempo que lleves conviviendo con el problema y el compromiso que tengas con el trabajo en terapia.
Una aproximación de la duración puede ser de 4 a 8 meses, aunque en algunos casos se puede requerir más tiempo. Lo importante es que desde el inicio marquemos objetivos claros y que con el tiempo los revisemos para ver como de cerca estamos de alcanzarlos.
Habitualmente, las sesiones se realizan una vez por semana, especialmente al inicio de la terapia. Esta frecuencia te permite avanzar de forma constante y mantiene la continuidad del tratamiento.
Aun así, la frecuencia es flexible y, conforme alcances tus objetivos, las sesiones se irán espaciando. También es posible disminuir la frecuencia desde el inicio si lo necesitas; es algo que acordaremos conjuntamente al principio del proceso.
Las sesiones de terapia duran 50 – 60 minutos. Las online tienen un precio reducido de 50 euros, mientras que las presenciales son de 60 euros.
La primera llamada informativa tiene una duración de hasta 15 minutos y es gratuita.
Sí. La terapia online puede ser tan eficaz como la presencial para una gran cantidad de problemas psicológicos, cuando se realiza de forma estructurada y desde un enfoque basado en la evidencia.
Además, ofrece una mayor flexibilidad, reduce el tiempo y los costes del desplazamiento, y permite acceder a atención psicológica sin importar dónde vivas, por lo que puede ser una opción igual o superior a la atención presencial.





